La salud visual de tus hijos es más importante de lo que imaginas. Muchos problemas se pueden corregir si se detectan a tiempo.
La visión es el sentido que más contribuye al aprendizaje. Los estudios de la Academia Americana de Oftalmología (AAO) revelan que aproximadamente el 80% de lo que aprende un niño durante sus primeros años escolares depende de su capacidad visual. Sin embargo, millones de niños en el mundo sufren de problemas visuales no diagnosticados.
Según datos del Instituto Nacional del Ojo (NEI) de Estados Unidos, uno de cada cuatro niños en edad escolar tiene algún tipo de problema de visión. Y lo más preocupante: muchos de estos problemas pasan desapercibidos porque los niños raramente se quejan. Su mundo visual es lo único que conocen, así que no tienen forma de comparar si ven bien o mal.
Dato Alarmante
La Academia Americana de Optometría (AOA) estima que solo el 14% de los niños menores de 6 años han recibido un examen visual completo, a pesar de que esta es una edad crítica para el desarrollo visual.
Detectar problemas visuales a tiempo puede marcar la diferencia entre una vida con buena visión y dificultades de por vida. Afecciones como el ojo perezoso (ambliopía) o el ojo desviado (estrabismo) tienen mucho mejor pronóstico cuando se tratan temprano.
El primer examen visual debe realizarse antes de salir del hospital o en la primera semana de vida. Según la AAO, este examen busca detectar defectos congénitos importantes como cataratas congénitas, glaucoma congénito o retinopatía del prematuro en bebés prematuros.
A esta edad, el bebé debería poder seguir objetos con los ojos y reaccionar a la luz. La AOA recomienda este primer "examen de la vista" formal para verificar que ambos ojos se estén desarrollando de manera coordinada y que no haya signos de problemas visuales.
A los tres años, los niños pueden colaborar mejor con las pruebas. Se evalúa la agudeza visual, la alineación de los ojos y la salud general del ojo. Según el NEI, es fundamental detectar antes de los 4 años problemas como la ambliopía (ojo perezoso), ya que el tratamiento es más efectivo.
Justamente antes de iniciar la escuela, es esencial un examen completo. La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda este chequeo para asegurar que el niño pueda ver bien y aprender sin dificultades. Muchos problemas de aprendizaje están relacionados con problemas de visión no detectados.
Después de los 6 años: Revisión anual
La mayoría de los expertos recomiendan exámenes visuales anuales durante toda la etapa escolar.
Según la Academia Americana de Oftalmología, estos son los síntomas que requieren atención inmediata:
Si tu hijo entrecierra frecuentemente los ojos para ver la televisión o leer, podría indicar miopía o astigmatismo.
Una postura inusual de la cabeza puede ser un intento de compensar un problema visual, como el estrabismo.
Saltarse líneas, perder el lugar frecuentemente o quejarse de dolor de cabeza al leer son señales importantes.
Sentarse muy cerca de la televisión o sostener dispositivos muy pegados a los ojos puede indicar miopía.
El frotado constante puede indicar fatiga visual, alergias oculares o incluso problemas de refracción.
Cuando un ojo se desvía hacia dentro, fuera, arriba o abajo, se llama estrabismo y requiere evaluación urgente.
Según el National Eye Institute, el 50% de los casos de ceguera infantil podrían prevenirse o tratarse si se detectan a tiempo. No ignores estas señales.
El examen es indoloro y está diseñado especialmente para niños
El oftalmólogo preguntará sobre el embarazo, parto, desarrollo motor y cualquier antecedente familiar de problemas visuales. Según la AAO, los antecedentes familiares de miopía, estrabismo o ambliopía aumentan el riesgo.
Para niños que ya hablan, se usan tablas con figuras o letras adaptadas a su edad. Los bebés más pequeños son evaluados observando cómo siguen objetos y responden a la luz.
Se usa un instrumento llamado retinoscopio para determinar si el niño necesita corrección para miopía, hipermetropía o astigmatismo. La AOA enfatiza que hasta un 10% de los niños en edad preescolar tienen errores refractivos no corregidos.
Se evalúa cómo se mueven los ojos en todas las direcciones para detectar estrabismo u otros problemas de coordinación binocular.
Se examinan las estructuras frontales del ojo (párpados, córnea, cristalino) y la parte posterior (retina y nervio óptico) usando gotas oftálmicas para dilatar las pupilas.
Juega a "doctor" en casa con sus muñecos o figuras. Explica que el oftalmólogo es como un "detective de los ojos" que ayuda a que vea mejor.
Planea una actividad especial después de la cita. Esto ayuda a crear una asociación positiva con la visita al médico.
Si otros familiares usan lentes, muéstrale que es algo común y positivo. Los lentes son una herramienta para ver mejor, no una limitación.
Programa la cita cuando tu hijo esté descansado y bien alimentado. Evita horarios cercanos a la siesta o comidas.
Los niños perciben la ansiedad de los padres. Si tú estás tranquilo, tu hijo también lo estará. La AAP recomienda no transmitir preocupación excesiva.
Responde honestamente cualquier pregunta que haga. Es mejor decir "el médico te mirará los ojos con una luz especial" que dar información vaga.
La salud visual de tus pequeños merece atención profesional. El Dr. Ivan Morfin cuenta con amplia experiencia en oftalmología pediátrica y se especializa en hacer que los niños se sientan cómodos durante la consulta.
Primera consulta oftalmológica infantil: Valoración completa del desarrollo visual de tu hijo.
1. Academia Americana de Oftalmología (AAO)
"Eye Exam and Vision Testing in Children." EyeSmart.
www.aao.org
2. Academia Americana de Optometría (AOA)
"InfantSEE: A Public Health Program for Infant Eye and Vision Care."
www.aoa.org/infantsee
3. Instituto Nacional del Ojo (NEI)
"Eye Health Information for Parents and Caregivers." National
Institutes of Health.
www.nei.nih.gov
4. Academia Americana de Pediatría (AAP)
"Vision Screening." Council on Children with Disabilities.
5. Organización Mundial de la Salud (OMS)
"World Report on Vision." 2019. Ginebra.